Tegucigalpa, Honduras (11.09.2025). – El consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, se refirió a la aprobación del Reglamento de Observación Electoral, subrayando que la conducción del proceso es responsabilidad exclusiva del Pleno del CNE.
Enfatizó que ninguna presión de medios de comunicación ni de organizaciones de la sociedad civil puede interferir en las atribuciones legales del órgano electoral.
Durante el evento de Recepción y Apertura de Ofertas del proceso CNE-PEG-UCCE-005-2025, asimismo, solicitó que se respete la independencia institucional del CNE en esta materia, subrayando que las decisiones sobre observación electoral serán tomadas con total autonomía, tal como lo establece el marco legal.
El consejero aclaró que es falsa la afirmación de que el CNE incurriría en responsabilidad penal, civil o administrativa si no autoriza la participación de determinadas organizaciones. Rechazó que existan obligaciones en ese sentido, y señaló que existe un patrón de chantaje institucional por parte de ciertos grupos acostumbrados a presionar entidades públicas para obtener acreditaciones.
Reafirmó que, de acuerdo con la Ley Electoral, la autorización para que una organización realice tareas de observación es una facultad del Consejo Nacional Electoral, no una imposición externa. En cuanto al debate interno sobre el reglamento, Ochoa expresó que su propuesta ha sido que las decisiones sobre la acreditación de observadores y los términos de su participación se adopten por consenso total entre los consejeros, si bien no es un requisito legal, sí considera que la ciudadanía exige unidad, estabilidad y certeza de parte del órgano electoral.
Recordó que, en procesos anteriores, algunas decisiones, como la acreditació de observadores durante las elecciones primarias, se tomaron por mayoría y no por acuerdo pleno, lo cual generó divisiones internas y mensajes confusos a la población. “No debe repetirse lo ocurrido el 9 de marzo, cuando desde el propio organismo se trasladó incertidumbre al pueblo”, expresó.
Finalmente, insistió en que, de cara a las elecciones generales de 2025, todas las decisiones estratégicas del Consejo deben adoptarse de forma unánime para garantizar transparencia, confianza en los resultados y unidad institucional.