Tegucigalpa, Honduras (13.09.2025).- La Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, participó en la XV Cumbre del Foro Mundial acerca de Migración y Desarrollo, el cual se desarrolló en las ciudades de Bogotá y la Riohacha, en Colombia.
Esta Cumbre se denominó bajo el lema “Migración regular, movilidad laboral y derechos humanos: pilares del desarrollo y el bienestar de las sociedades”, y durante el evento se abordaron temas como la garantía de los derechos humanos para una migración regular, digna y experiencias de buenas prácticas en materia de participación y gobernanza desde la diáspora.

En este encuentro participó la ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Yolanda Villavicencio Mapy; la embajadora de Honduras en Colombia, Taryn Arlette Moreno; el director general de Asuntos Consulares, Alexander Lappenberg, y la Encargada de la Oficina de Vinculación de Hondureños y Hondureñas en el exterior, la directora Paola Anaid Guzmán por parte de la dirección general de Protección al Hondureño Migrante.
También participaron representantes de organismos internacionales, estados miembros y organizaciones de sociedad civil de Colombia.
La cancillería hondureña estuvo presente en distintos espacios de participación y sostuvo acercamiento con actores de la sociedad civil enfocados en migración laboral y de atención integral a comunidades migrantes, a fin de conversar acerca de los avances de la expansión consular de Honduras, la protección al hondureño migrante y el fortalecimiento de los Centros de Atención al Migrante Retornado (CAMR).

Adicionalmente, Honduras como copresidente participó en la Segunda Mesa Redonda “Niños, niñas y jóvenes en movimiento: innovadores para el desarrollo del mañana”, donde conversó con actores de gobierno y sociedad civil acerca del protocolo de gestión de casos para la reintegración de niñez y adolescencia migrante retornada y sus familias.
Por su parte, el director general de Asuntos Consulares, Alexander Lappenberg expresó que, “este protocolo no es solo una herramienta técnica, es un compromiso con una reintegración sostenible, inclusiva y basada en derechos. Asegura que ningún niño quede atrás y demuestra cómo la cooperación entre gobiernos, organismos internacionales y sociedad civil puede generar modelos replicables en otros contextos con altos niveles de retornos”.